"Lo que ha dificultado desde siempre la relación entre la ciencia y la cultura es el excesivo respeto a la asepsia de la ciencia. Max Weber ya había explorado esta relación y demostró que no hay ciencia sin juicio de valor", sostuvo.Nota correspondiente a la publicación del día Sábado de 28 de Marzo de 2009
Agencia TELAM
"Debemos desmitificar la cultura, pero también a la ciencia y señalar los límites, incluso, de la tecnología", señaló este viernes el secretario de Cultura argentino, José Nun, en el cierre del VI Campus Euroamericano de Cooperación Cultural, que reunió a 250 expertos de América y Europa. "
Lo que ha dificultado desde siempre la relación entre la ciencia y la cultura es el excesivo respeto a la asepsia de la ciencia. Max Weber ya había explorado esta relación y demostró que no hay ciencia sin juicio de valor", subrayó. "En este momento, donde vivimos una de las crisis más profundas por las que ha atravesado el mundo occidental, las premisas que antes se consideraban verdaderas han caído y claramente han surgido a la superficie los juicios de valor que estaban detrás de los análisis de tantos economistas que ganaron premios Nobel", sostuvo el funcionario.
Para Nun, es necesario desarrollar más encuentros que tengan como eje a la ciencia y la cultura "para que la gente de la cultura no solamente le pierda el miedo a lo científico, y viceversa, sino que debemos darnos cuenta de que ambas son parte de la cultura".
Por su parte, el director académico del Campus, Alfons Martinell, señaló que hemos tenido la oportunidad de tratar la relación entre cultura y ciencia en un momento de crisis donde, a más conocimiento, más capacidad de reacción y donde la investigación científica nos puede aportar muchas cosas".
En las disertaciones, Marcelino Cereijido, especialista en fisiología celular, habló de la importancia que se le asigna a la ciencia. "Una de las peores calamidades que ha enfrentado la humanidad es lo que se llama ’analfabetismo científico’, es decir, cuando el conocimiento acerca de las ciencias permanece invisible a la sociedad. Creo que los gobiernos deben invertir más recursos y darle más importancia a este tipo de conocimiento para crear una cultura compatible con la ciencia", remarcó.
Cereijido criticó además la escasa divulgación que existe sobre el conocimiento científico. "Los museos de ciencias del primer mundo sueñan con ser Disneylandia y no transmiten a la sociedad la importancia de poseer este conocimiento. Ojalá que este campus sea una especie de lucha contra el analfabetismo científico".
Por su parte, el subsecretario de Gestión Cultural, Alí Mustafá, también se refirió a la importancia de la ciencia: "El desafío está en saber comprender, valorar y manejar la proliferación de la innovación científica y ponerla al servicio del sector cultural y de los intereses generales de la ciudadanía". "
Por medio de la innovación tecnológica aplicada a actividades culturales, estamos perfeccionando nuestra forma de gestionar, por ejemplo, a través de la digitalización de archivos, que nos garantiza la preservación del patrimonio material valiosísimo que tenemos", comentó el funcionario. En este sentido, Eduard Miralles, presidente de la Fundación Interarts, planteó la necesidad de formular verdaderos laboratorios culturales y utilizar ese conocimiento producido en favor del desarrollo de la cultura.
El director de la oficina regional en Buenos Aires de la OEI, Dario Pulfer, también destacó que la relación entre cultura, ciencia y tecnología es necesaria para el desarrollo de un país: "Para salir de cualquier crisis es necesario apostar a la democracia, a la educación y a la implementación de nuevas tecnologías al servicio de la cultura".
A su vez, Antonio Nicolau, director de Relaciones Culturales y Científicas de la AECID, criticó el desinterés que se le da en general al conocimiento científico. "La ciencia y la tecnología deben estar integradas junto a los otros saberes y formar parte de las políticas culturales de nuestros gobiernos", señaló.
El encuentro, organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación; la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI); la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID); y la Fundación Interarts, se celebró en la Universidad Católica Argentina.















